miércoles, 19 de noviembre de 2014

Prevención de riesgo eléctrico La seguridad eléctrica en el hogar - Parte 2

Electricidad segura y con calidad

Una vez finalizado el plano de los circuitos y la auditoría eléctrica, es momento de recorrer la casa estudiando la seguridad de los sistemas eléctricos. Éstos merecen ser cuidadosamente observados y comprendidos, a fin de minimizar riesgos y economizar energía.

La seguridad comienza por casa


Una hermosa vivienda, si no cumple con las normas de seguridad eléctrica obligatoria, puede transformarse en un lugar muy peligroso.

Para impedirlo, existen elementos de protección y conexiones básicas que evitan la electrificación de los artefactos (pueden causar severas lesiones y hasta la muerte), e incluso que se produzcan incendios y sobretensiones que puedan dañar un electrodoméstico.

Veamos cuáles son.


Cuestión de patas

Aspectos técnicos/legales

A partir del 30 de junio de 2007 finalmente entró en vigencia un aspecto demorado de la Resolución 92/98 de la Secretaría de Industria, Comercio y Minería del año 1998 y normas complementarias.

Es el que fija las pautas mínimas de seguridad que debe cumplir cualquier equipamiento eléctrico, electrónico y/o electrodoméstico que se produce, importa o comercializa en el país.

Esa norma prohíbe la comercialización de cualquier otro tipo de fichas (enchufes) y tomacorrientes que no sean de tres patas planas. También prohibe la venta de tomacorrientes "binorma" o "combinados", que permiten introducir tanto las fichas autorizadas como las de perno redondo de dos patas. Sin embargo, existen otros aspectos no contemplados en la Resolución que ayudan a incrementar la seguridad. Analicemos algunos de ellos.

Tres son mejor que dos. Según esta resolución, todos los artefactos eléctricos deben tener ficha de tres patas planas: una para el polo "vivo", otra para el "neutro" y la última para la "tierra". Esta tercera espiga, la de la tierra, brinda protección ante eventuales fallas en la aislación de los equipos y permite que cualquier descarga eléctrica sea a tierra. En cambio, con enchufes de dos patas redondas las descargas eléctricas van directamente al cuerpo del que toca el aparato.

En pocas palabras: los enchufes de patas redondas no corren más y debe abstenerse de usarlos. En el caso de los aparatos más pequeños y de carcasa plástica (impresoras, licuadoras, equipos de audio) la norma establece que pueden tener enchufes de dos patas planas inclinadas.
Prevención de Riesgo Eléctrico

Para poder conectar los nuevos equipos en instalaciones antiguas, muchas personas utilizan adaptadores de tres patas a dos pernos redondos. Esto elimina la descarga a tierra y es un error grave que podrían pagar con sus vidas.
Fichas y tomacorrientes. De nada sirve tener un artefacto con ficha de tres patas si no se tiene dónde enchufarlo de manera correcta. La citada Resolución implica que los tomacorrientes también deben ser de tres espigas planas. Por lo tanto el uso de adaptadores de tres a dos patas cilíndricas está totalmente prohibido, ya que de esta manera gran parte de la seguridad del artefacto y la suya queda anulada al inhabilitarse la tercera pata.
Por el mismo motivo, evite el uso de prolongadores que no posean fichas de tres espigas.

A tierra. Pero todo lo anterior tampoco alcanza. El tomacorriente debe tener conexión a tierra, si no todo sería inútil y tanto los aparatos como los usuarios seguirían corriendo peligro de recibir un shock eléctrico.
Prevención de Riesgo Eléctrico
Acorde a la Resolución 92/98, las fichas y tomacorrientes de uso doméstico deben tener el formato IRAM 2063 ó 2073 según corresponda a la clase de aislación de los aparatos. Los denominados “clase 1” incluyen una medida de seguridad en forma de conexión de las partes conductoras al cable a tierra. En cambio, los de “clase 2” contienen medidas adicionales de seguridad (como el doble aislamiento) o no tienen cubiertas metálicas sino carcazas de plástico y no prevén medios de protección de puesta a tierra.
Verificando enchufes

En nuestro país, todos los artefactos modernos usan la ficha de tres patas planas. Estos enchufes (así como sus respectivos cables) pueden sufrir daños, particularmente si están conectados a aparatos de mano. Verificar un enchufe no es complicado y estos consejos pueden ayudarle.

Daños a la vista. Remueva la ficha del tomacorriente y verifique que no esté deteriorada. Si así fuera, no la repare con cinta adhesiva o scotch. Mejor cámbiela por una ficha sana.

Sea precavido. Si al remover un enchufe siente que las patitas están muy calientes o las ve un poco derretidas, está ante una señal clara de que el artefacto está exigiendo a la instalación más de lo que ésta puede dar. Evite su empleo hasta adecuar los circuitos del hogar.

Color. Busque otros signos de sobrecalentamiento, tales como decoloración o manchas en la carcaza plástica
de la ficha y alrededor del toma.

Prevención. Cuando quiera desenchufar un artefacto tire de la ficha, no del cable.

Firmeza. Verifique que la ficha esté firmemente encastrada en el toma y que su conexión no ofrezca demasiada resistencia.

Integridad. Verifique que las tapas de los tomas no estén rotas y expongan los cables. Reemplace aquéllas quebradas o inexistentes.


Fichas bien armadas


En aquellas fichas que no están blindadas al cable del artefacto, es posible verificar que el cableado esté bien conectado. En primer lugar, desenchufe la ficha y emplee un destornillador para retirar la tapa.
Luego compruebe:

El cable marrón va al vivo o “fase” (F)
El cable azul va al neutro (N)
El verde–amarillo va a la tierra (T)
La abrazadera y sus tornillos deben
ajustar firmemente el cable.
Los tornillos de los 3 cables deben
estar bien ajustados.
Estabilizadores de tensión y zapatillas

Estos aparatos nos permiten enchufar más de un producto en la misma salida, lo que puede resultar útil, pero también puede ser inseguro cuando no se los utiliza adecuadamente.

Los estabilizadores y zapatillas no brindan más energía a un determinado lugar, sino simplemente más acceso a la misma capacidad limitada del circuito al cual están conectados.

Por su seguridad, tenga en cuenta los siguientes consejos al utilizarlos.

No sobrecargue. Conozca la capacidad del circuito y los requisitos de energía de los artefactos enchufados al estabilizador (o a la zapatilla) y a las demás tomas de ese tendido eléctrico.
Tenga en cuenta además la demanda de las luminarias del circuito.

Más tomas. El uso intensivo de estabilizadores o zapatillas puede significar que usted requiere más tomacorrientes.
Haga que instalen nuevos tomas donde los necesite.

Protección puntual. Los estabilizadores únicamente protegen los elementos conectados a ellos y no el circuito al que están conectados.


La tierra, nuestra aliada


En una instalación eléctrica moderna es imprescindible contar con una descarga a tierra apropiada, no sólo par incrementar la vida útil de los equipos conectados, sino también para resguardar la vida de las personas.

Prioridad: minimizar riesgos

Como el cuerpo humano es capaz de conducir electricidad, si alguien toca un equipo electrificado estará sujeto a sufrir un shock eléctrico, capaz de provocar desde una molestia hasta un paro cardíaco. Por esto, un concepto básico de la protección eléctrica es que las descargas deben ser desviados de la persona.

Y como un hilo de cobre es mucho mejor conductor que el cuerpo humano, si le ofrecemos a los electrones dos caminos por los cuales circular (siendo uno el cuerpo y el otro un cable), la mayoría de ellos circulará por el hilo, minimizando los efectos de un shock en individuos. Ese hilo de cobre electrolítico por el cual circularán las descargas eléctricas se llama cable a tierra.


Aterrizando la instalación

Acerca de cables, tomas y fichas más seguras


Este cable a tierra, cuyo color de código es amarillo con líneas verdes, recorre toda la instalación eléctrica de la casa y va conectado a todos los tomas de tres patas. Al cable a tierra no lo conecta nuestra Empresa sino que es responsabilidad del propietario de casa. En algún lugar de la misma, el cable se conecta con el suelo mediante una jabalina: una varilla de metal conductor enterrada a 1,5 metros por lo menos.

Así, esta conexión queda disponible en los tomacorrientes de la casa (es la tercera patita, la del medio) para todo artefacto con fichas de tres espigas que se conecten a ellos.
De este modo, si hubiese alguna fuga o acumulación de cargas que pudiesen poner en riesgo a los usuarios del artefacto, la corriente encontrará –antes de que esos usuarios toquen el aparato– una conexión privilegiada para descargarse a tierra, donde se disipará. Y los usuarios a salvo.
Antiguamente, el cable a tierra podía ser un cable desnudo o sea, sólo de cobre.
En la actualidad, se exige que el cable sea envainado porque la vaina ofrece más seguridad, ya que hay más aislamiento. Además, el cable queda más protegido, se corroe menos y se produce menos óxido de cobre, que es venenoso.
La puesta a tierra

De nada serviría contar con un cable a tierra si el mismo no estuviera físicamente vinculado al suelo, donde se disiparían las descargas eléctricas.

En términos generales, la normativa obliga a que todos los tomacorrientes de la instalación eléctrica estén conectados al pozo de tierra. Este pozo es el que alberga el electrodo o jabalina, y usualmente se ubica en una parte externa de la instalación eléctrica, donde exista tierra sujeta constantemente a la acción de la humedad (en general, el jardín de la casa).

En la parte superior de la jabalina se conecta un cable a tierra que va hasta el borne de conexión a tierra del tablero general. Desde ahí se distribuye a los tomacorrientes a través del cable verde y amarillo.
Recuerde que una instalación eléctrica que no tenga descarga a tierra, no es reglamentaria y lo más importante, no es segura. 
Totalmente prohibido

Además de los adaptadores, otra tentación que debe evitar es la de los enchufes triples.
Al igual que los primeros, los triples eliminan la protección de la descarga a tierra.
Y no sólo eso. El enchufar varios aparatos eléctricos en un mismo tomacorriente provoca una sobrecarga que vuelve inestable la conexión y puede generar serios accidentes en su hogar.
En resumen

Hemos visto que una puesta a tierra consiste en conectar todas las partes metálicas de una instalación eléctrica (por ejemplo tableros, cajas y tomacorrientes) a un cable de cobre electrolítico aislado de color verde amarillo, que recorre toda la instalación junto a los conductores de energía y se conecta firmemente a una jabalina enterrada en el suelo.
En esencia, el objetivo es derivar a tierra toda fuga de corriente que hace peligroso cualquier contacto directo o indirecto con elementos electrificados (por ejemplo, el que ocurre al tocar la carcasa metálica de un aparato con defectos de aislación).


Aspectos normativos


Nuestra Empresa cuenta con unas Especificaciones Técnicas que establecen, con carácter obligatorio, el modo en que debe ser instalada la puesta a tierra. Algunas de estas exigencias pueden apreciarse en el diagrama de la página siguiente. En cuanto a los materiales a utilizar como electrodos o jabalinas hay dos opciones:

Opción 1. Consiste en una placa de metal no ferroso de latón o cobre de
2 mm de espesor (como mínimo) y una superficie de 0,5 m2 computando las dos caras (por ejemplo, placa cuadrada de 50 x 50 cm).

Opción 2. Consiste en una varilla tipo "Copperweld" (cobre electrolítico con alma de acero) de 1/2" de diámetro, IRAM 2309, o tubo de cobre electrolítico de 16 mm de diámetro interior por 22 mm de diámetro exterior, con una longitud mínima de 1500 mm.
Observaciones
No conecte jamás el cable de tierra al neutro, ni a cañerías de agua, gas y calefacción para suplir la jabalina.
El valor de la resistencia de puesta a tierra nunca debe superar los 5 OHM.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Prevención de Riesgo Eléctrico
Acerca de cables y circuitos

Incluso un electrodoméstico que se encuentra en buenas condiciones de funcionamiento puede representar un riesgo si su cable de energía o el cableado de la instalación está dañado.


Los conductores


Se denomina así a los cuerpos capaces de conducir o transmitir la electricidad.

Los materiales más utilizados en la fabricación de conductores eléctricos (o cables, como se los llama genéricamente) son el cobre y el aluminio.

El empleo de uno u otro como conductor dependerá de sus características eléctricas (capacidad para transportar electricidad), de las mecánicas (resistencia al desgaste, maleabilidad), del uso específico que se le quiera dar al cable y del costo.

Estas características llevan a preferir, en general, al cobre electrolítico de alta pureza en la elaboración de conductores eléctricos.
Aspectos teóricos y prácticos

Cuestiones técnicas a tener en cuenta


El tamaño importa. Así como el diámetro de un caño está en función de la cantidad de agua que pasa por su interior, el de un conductor eléctrico depende de la cantidad de electrones que circulen por él (corriente eléctrica).

Toda vez que una corriente circula por el conductor, éste se calienta debido al roce de los electrones en su interior. Sin embargo, los cables soportan dicho calentamiento hasta cierto límite. Superado éste, comienza el deterioro del cable: los materiales aislantes se derriten y exponen el conductor de cobre, lo que puede provocar cortocircuitos y causar incendios.

Por esto es importante que los cables sean correctamente dimensionados para resistir no solo la carga eléctrica actual, sino también la requerida en un futuro próximo.

Aislar es la clave. El envainado brinda más seguridad a personas y al propio cable, ya que el mismo queda mas protegido, se corroe menos y se produce menos óxido de cobre (que es venenoso).
Superconductividad

El fenómeno conocido como superconductividad se produce cuando al enfriar ciertas sustancias a un temperatura cercana al cero absoluto su conductividad se vuelve prácticamente infinita. Si bien su aplicación al transporte y distribución eléctrica es inviable (imagine tratar de mantener a -200 ºC los miles de Km de líneas de Córdoba), los superconductores son muy útiles en circunstancias específicas.
Por caso, podemos citar el tren de levitación magnética o Maglev, que flota sobre su vía y es propulsado hacia adelante por medio de las fuerzas repulsivas y atractivas del magnetismo.
El cobre como conductor
La principal razón para utilizar el cobre es su excelente conductividad eléctrica o, en otras palabras, su baja resistencia eléctrica. La resistencia es indeseable, pues produce pérdidas de calor cuando el flujo eléctrico circula a través del material. Y de todos los metales no preciosos, el cobre es el que posee la resistencia eléctrica más baja.

Alternativas. Aparte de los superconductores, cuatro metales sobresalen por su gran conductividad: la plata, el oro, el cobre y el aluminio. Debido a que la plata y el oro son demasiado costosos, el cobre y el aluminio son los principales candidatos. Otros metales tienen mucha mayor resistencia, por lo que son descartados.

Aluminio vs. cobre. La resistencia del aluminio es un 65% más alta que la del cobre. Como resultado de esto, para conducir la misma corriente eléctrica, un cable de aluminio necesitará una sección transversal un 65% más grande que la de un cable de cobre. Sin embargo, el aluminio es tres veces más liviano que el cobre.
Por esto, cada uno tiene sus propias áreas de aplicación.

Aplicaciones. En los cables aéreos el peso de los mismos es un factor decisivo, por eso se prefiere el aluminio.
Esto implica conductores más voluminosos, algo poco significativo a la hora de diseñar una línea aérea.
Para las líneas subterráneas, en cambio, es más pertinente el cobre. Esto se debe a que el empleo de aluminio puede significar un conductor de mayor área, lo que demandaría más aislamiento y elevaría el costo del cable.

Otra ventaja del cobre para aplicaciones bajo tierra es su alta resistencia contra la corrosión. Esta es la razón por la que las líneas aéreas en zonas costeras, son a menudo construidas en cobre en vez de aluminio.


Componentes del cable

Un conductor eléctrico está formado por tres partes muy diferenciadas: alma, aislamiento y cubierta.

El alma o elemento conductor. Es el conductor propiamente dicho y puede ser un alambre (es decir, una sola hebra) o varias hebras o alambres de baja sección retorcidos, lo que le otorga gran flexibilidad. Según el número de conductores, los cables se pueden clasificar en monoconductores o multiconductores.

El aislamiento. Su objetivo es evitar que la energía eléctrica que circula por él, entre en contacto con las personas o con objetos. Del mismo modo, la aislación debe evitar que conductores de distinto voltaje puedan hacer contacto entre sí. Los diferentes tipos de aislación se fabrican considerando el medio ambiente, las condiciones de canalización y la resistencia que se requiere a los agentes químicos, los rayos solares, la humedad, altas temperaturas, etc.

Cubierta protectora. El objetivo fundamental de esta parte es proteger la integridad de la aislación y del alma conductora contra daños mecánicos, tales como raspaduras, golpes, etc.

Si las protecciones mecánicas son de acero, latón u otro material resistente, a ésta se le denomina “armadura”.
Prevención de Riesgo Eléctrico
Cuidado con los cables

Los cables eléctricos del hogar son elementos muy peligrosos si no se cumplen ciertas normas de seguridad, como por ejemplo, evitar su mal estado, impedir su contacto con el agua, etc. A continuación detallamos algunos recaudos a tomar.

Integridad. Los cables eléctricos deben estar intactos y en buenas condiciones, no raídos ni rasgados.

No tropiece. Verifique que los cables de lámparas y artefactos en general estén fuera las áreas de circulación.

Mordidas. Controle que los muebles no estén apoyados sobre los cables.

No los cubra. Los cables eléctricos requieren ventilación. Los cables instalados por debajo de alfombras o detrás de zócalos pueden recalentarse y ocasionar incendios.

Canalice. Evite fijar cables a paredes y zócalos mediante clavos o grampas. Su uso podría dañar la aislación del conductor. Es preferible emplear cable canal.

No tire. Cuando deba desenchufar un artefacto, hágalo por el cuerpo aislante de la ficha y nunca por el cable.

Fuente: www.epec.com.ar

martes, 18 de noviembre de 2014

Prevención de riesgo eléctrico La seguridad eléctrica en el hogar - Parte 1


Seguridad y eficiencia van de la mano


Todos los años muchos consumidores sufren lesiones y mueren dentro o alrededor de sus hogares. Las condiciones inseguras tales como circuitos sobrecargados y cables dañados, al igual que el mal uso de prolongadores y otros productos eléctricos, generan grandes pérdidas económicas y humanas.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Sin embargo, existen soluciones. La inversión que se hace al adquirir productos y equipos correctos se amortiza en muy poco tiempo, en forma de reducción de gastos de energía.
Esta actitud, además de generar una economía y garantizar la seguridad de obras y personas, ayuda a evitar el corte del suministro eléctrico.
Tómese un momento para identificar y corregir los factores de inseguridad eléctrica de su hogar. No es necesario mucho tiempo para comprobar el aislamiento de un cable o verificar si las protecciones eléctricas funcionan correctamente. Por el contrario, a veces hace falta una vida para superar las lesiones provocadas por no tener en cuenta estos sencillos aspectos.

Desperdicio e inseguridad

Cuando se habla de eficiencia energética, la mayoría piensa en lámparas de bajo consumo o aparatos energéticamente eficientes. Sin embargo, pocos conocen que buena parte del consumo de energía del hogar ocurre en forma de desperdicio, generalmente causado por la disipación de calor de los cables, portalámparas, empalmes y enchufes.
Este desperdicio acontece principalmente por circuitos mal dimensionados –que trabajan sobrecargados al aumentar los equipos enchufados– o por el empleo de materiales inapropiados.
Un circuito subdimensionado (con sección de cable inferior a la necesaria) o el uso de productos y equipos fuera de norma, constituyen los principales factores que generan un desperdicio de energía de incluso 40%. Peor que eso: pueden originar graves accidentes e incendios.

Prevención de Riesgo Eléctrico

El origen del problema 

En síntesis, el desperdicio de energía es un problema que tiene dos causas principales: ineficacia de los procesos, instalaciones o equipos y un uso irracional de la energía. El primer motivo se corrige equilibrando las fases, dimensionando correctamente los circuitos y empleando materiales eléctricos apropiados y de calidad. El segundo es consecuencia de malos hábitos (tales como dejar la luz encendida o mantener equipos electrónicos conectados sin necesidad) y su corrección implica una reeducación.

Electricidad segura y de calidad

Inspección del sistema eléctrico

Prevención de Riesgo Eléctrico

Al igual que con cualquier producto, nuestros sistemas eléctricos se deterioran gradualmente por el uso, el abuso, la antigüedad y la mayor demanda.
Es probable que los sistemas instalados en la década de 1970 y anteriores, nunca hayan anticipado la demanda a la que los sometemos hoy en día. Para garantizar la seguridad eléctrica de su hogar, debe realizarse una inspección eléctrica, corregirse los defectos y actualizarse el servicio para satisfacer las demandas presentes y las futuras.

Cuestionario

Le recomendamos responder a estas preguntas para determinar si su instalación debería ser inspeccionada.
Edad. ¿Su vivienda tiene 40 o más años de antigüedad?
Electrodomésticos. ¿Ha agregado artefactos de gran consumo, tales como acondicionadores de aire u horno eléctrico en los últimos 10 años?
Nuevo dueño. ¿Es usted el nuevo propietario de un hogar que antes tenía otro dueño?
Luces. ¿Las lámparas de su hogar titilan o varían su intensidad luminosa?
Protecciones. ¿Los interruptores automáticos o las térmicas "saltan" con frecuencia? ¿Hace mucho que no verifica su buen funcionamiento?
Si su respuesta a alguna de las preguntas fue “sí”, debería solicitar que un electricista inspeccione su casa.

Prevención Riesgo Eléctrico

La prevención demanda poco tiempo


Según el tamaño de la vivienda, una inspección básica puede llevar de 30 minutos a una hora. Esta inspección mínima debería verificar la capacidad del servicio eléctrico que se provee al hogar y hacer una prueba de carga.
Así confirmará si el servicio es adecuado para las demandas actuales y previsibles.
Después conviene revisar la antigüedad y clase de los diversos componentes del sistema eléctrico. Haga inspeccionar el tablero eléctrico, examinar la condición de las conexiones y confirme la existencia de una descarga a tierra. Verifique la calidad de los cables, el tipo de aislamiento (por ejemplo, de tela o termoplástico) y que su diámetro sea el adecuado. En cuanto a las protecciones eléctricas (fusibles, disyuntores, llaves térmicas, etc.) conviene relevar su número y comprobar su correcto funcionamiento.
Solicite además una prueba de la jabalina, que es un elemento fundamental para protección de las personas.

Plano de circuitos

Si bien es cierto que usted no puede realizar su propia inspección eléctrica a menos que sea electricista, lo quesí puede hacer es crear un plano detallado de los circuitos y realizar una auditoría de la energía. Esto no reemplaza a la inspección eléctrica, pero lo ayudará a establecer y mantener un sistema eléctrico más seguro.
Un buen plano de los circuitos detalla cada boca, tomacorriente y llave que alimenta cada uno de los circuitos.
Crear este plano es sencillo, a pesar de que el proceso de desconectar un circuito por vez y determinar las tomas y artefactos que alimenta puede tomar cierto tiempo.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Prevención de Riesgo Eléctrico

Auditoría eléctrica

Mientras realiza el plano, observe los artefactos conectados en cada uno de los tomacorrientes. Los circuitos sólo son capaces de admitir una potencia total específica para todos los productos eléctricos conectados a ellos. Si se demanda demasiada potencia a un solo circuito pueden presentarse problemas tales como caídas de tensión frecuentes, activación de llaves térmicas, etc.
De manifestarse alguno de estos inconvenientes, usted puede estar frente a una sobrecarga peligrosa y debería aliviar la demanda en ese circuito, enchufando algunos de los artefactos en otro circuito menos
exigido o agregando un nuevo circuito.
En realidad, usted puede encontrar que la demanda total de su sistema excede el servicio brindado a su
hogar. En ese caso, debería gestionar en nuestra Empresa la actualización de este último.

Es mejor prevenir que curar

Antes de analizar las soluciones que nos ofrece la técnica en materia de seguridad, es conveniente estudiar las características de los problemas eléctricos más comunes para diagnosticarlos con precisión.

Prevención de Riesgo Eléctrico
Un voltaje constante, una buena instalación eléctrica, las protecciones apropiadas, y la comprensión de cómo funcionan estos elementos son vitales a fin de proteger nuestras vidas y aparatos.
A continuación, repasaremos conceptos que ayudarán a entender algunos aspectos clave. El objetivo: impedir que ocurran desperfectos o daños perfectamente previsibles y evitables.

Problemas eléctricos típicos

Defectos del suministro eléctrico

Aunque la mayoría de nosotros piensa que los tomacorrientes entregan 220 voltios de corriente alterna constantes, en realidad este voltaje fluctúa entre 210 y 230 voltios. Esta fluctuación es normal y en general, los aparatos eléctricos están preparados para soportarla. Los problemas se presentan ante variaciones de dicha fluctuación, normalmente conocidas como sobretensión, picos de tensión y caídas de tensión.

Sobretensiones. Son aumentos breves de tensión, generalmente causadas cuando algún dispositivo que ha estado consumiendo una gran cantidad de energía se apaga. Cuando ocurre esto, el voltaje adicional se disipa a través de la red eléctrica. Las sobretensiones extensas o frecuentes pueden dañar los equipos electrónicos o hacerlos propensos a fallas.
Picos de tensión. Son abruptos aumentos de la tensión (de una fracción de segundo) que pueden quemar los equipos conectados sin protección.
Los picos pueden producirse por relámpagos o cuando se restaura el suministro eléctrico después de haber
sido interrumpido
Caídas de tensión. Son el opuesto a las sobretensiones y consisten en una disminución de la tensión normal.
Pueden ser causadas por pérdidas en la red eléctrica o por una gran demanda (como la que ocurre en verano).
Es el problema de suministro eléctrico más común.
El caso extremo es el corte de energía, que se define como una condición prolongada de tensión nula y puede atribuirse a defectos en la instalación hogareña o de la red.

Prevención de Riesgo Eléctrico
Defectos de la instalación eléctrica

Una instalación eléctrica, segura y confiable es aquélla que reduce al mínimo la probabilidad de accidentes que pongan en riesgo la vida y la salud de los usuarios, reduciendo la posibilidad de fallas en los equipos eléctricos y evitando la consiguiente inversión de dinero necesaria para su reparación o reposición.

Prevención de Riesgo Eléctrico

Con el paso del tiempo, los problemas típicos que se pueden presentar en una instalación eléctrica son:

Falta de mantenimiento. Así como un automóvil demanda unos controles con cierta frecuencia, las instalaciones eléctricas residenciales también requieren una revisión cada 10 años por lo menos.
Improvisaciones. Los prolongadores permanentes y los triples deben ser eliminados y reemplazados por una instalación apropiada.
Materiales y productos defectuosos. Instale sólo elementos certificados (especialmente aquéllos que cumplen con normas IRAM) y de calidad.
Falta de Profesionalismo. Asegúrese de contratar electricistas calificados.
Ausencia de dispositivos de protecciones. Muchos edificios carecen de protecciones diferenciales y hasta de puesta a tierra (obligatoria).
Dimensionamiento incorrecto. Algunos instaladores cometen el error de aumentar la capacidad de los disyuntores para enmascarar una insuficiente capacidad de los cables.
Tableros Eléctricos. Muchas veces no están limpios, o están instalados en lugares inapropiados (con poca ventilación, próximos a garrafas de gas) o presentan partes con materiales combustibles (como madera).

Productos seguros


Para que un producto eléctrico pueda comercializarse en nuestro país, desde 1999 debe certificar que cumple con las normas de seguridad eléctrica.
Y desde el año 2005, los productos certificados deben exhibir el sello de Seguridad de Argentina correspondiente, a fin de facilitar a los consumidores la identificación de aquellos artefactos que cumplen con los requisitos de seguridad.
De esta manera, los productos eléctricos de uso personal, domiciliario o industrial deben someterse a un proceso de ensayo y certificación. En este proceso intervienen organismos de certificación y laboratorios de ensayo, los que a su vez son monitoreados por la Dirección Nacional de Comercio Interior.
Existen dos clases de certificación: por tipo genérico de producto (junto al sello figura una “T”), o por lotes específicos de ese producto (junto al sello figura una “L”). En el primer caso, se realizan ensayos sobre unidades seleccionadas al azar de un tipo de producto, seguido de un control o vigilancia sobre muestras tomadas en comercios y en fábrica. En el segundo caso, se realizan ensayos en cada lote fabricado o importado, sobre muestras representativas del lote analizado.

Prevención de Riesgo Eléctrico
Un sello de seguridad

Si el sello aparece como en la figura, se trata de una certificación por marca de conformidad. Implica que, además del ensayo por tipo, se evaluó el sistema de calidad de la fábrica, manteniendo luego un control que incluye la auditoria periódica del sistema de calidad de la empresa hasta los ensayos de verificación de muestras tomadas en comercios y en fábrica. Este sello va acompañado del logo del organismo de certificación que intervino.


Manipulación incorrecta y reparaciones “caseras”

Si bien en cuestiones eléctricas conviene dejar las cosas en manos de los expertos, hay algunos arreglos hogareños (sobre todo los de carácter preventivo) que pueden realizarse con un poco de conocimiento y precaución.
Pero si no está seguro, llame a un técnico. Y no sólo por el peligro que entraña la inseguridad: puede invalidar la garantía de esa plancha que parecía tan sencilla de reparar.

Y es que aunque el equipamiento eléctrico cuente con el sello de seguridad, aún puede existir riesgo derivado del uso. En este sentido, vale la pena aclarar que el sello no garantiza el correcto funcionamiento del dispositivo.

Solamente garantiza que su empleo no compromete la seguridad de las personas y de la instalación en condiciones previsibles o normales de uso. En general, las principales causas de accidentes vinculados al mantenimiento son:

Exceso de confianza. Antes de realizar una reparación eléctrica, corte la corriente. Si lo que intenta arreglar es un aparato, desconéctelo de la red. Imprudencia. Nunca inicie la reparación descalzo o con manos húmedas.
Herramientas adecuadas. Verifique que las mismas cuenten con mangos aislantes.
Manipulación incorrecta. Cuando desenchufe no lo haga tirando del cable sino de la ficha.
Empalmes. Si un cable se corta, no lo yape con cinta aisladora. Mejor, reemplace todo el tramo.

Fuente: www.epec.com.ar

lunes, 17 de noviembre de 2014

La nueva amenaza a la seguridad vial se llama Whatsapp

whatsapp_seguridad_vial


  • Expertos en tráfico detectan un repunte de la siniestralidad por distracciones
  • El uso del móvil al volante origina casi medio centenar de multas diarias que acarrean la pérdida de puntos en el carné
 ¿Y tú utilizas el Whatsapp conduciendo?
No arrancar cuando el semáforo se pone en verde, mantener una trayectoria incorrecta o disminuir excesivamente la velocidad del vehículo durante un determinado espacio de tiempo son algunas de las conductas que, cada vez con más frecuencia, se están extendiendo entre los conductores, según observan desde el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial de la Universitat de València (Intras). Y en la gran mayoría de los casos el responsable es el servicio de mensajería instantáneo Whatsapp, o más concretamente, «la dependencia que se genera a responder de manera inmediata»
En general, la utilización del teléfono móvil al volante ya es, por detrás del exceso de velocidad, la infracción que más multas y pérdidas de puntos del carné provoca en la Comunitat, con una media de unas 40 sanciones diarias interpuestas por los agentes de Tráfico.
En esta línea, y precisamente para tratar de conseguir una movilidad vial más eficiente y segura, y descubrir los errores más habituales al volante, el Intras participará en una investigación pionera en España junto con el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y la aplicación móvil Drive Smart.
El estudio, en el que los participantes colaborarán de forma totalmente anónima, recogerá los hábitos y características de conducción a través de una serie de variables, como la circulación, las frenadas, el paso por curva o los procesos de deceleración para establecer y diferenciar los perfiles de conductores.
Durante el periodo en el que se desarrolle la investigación, se trabajará con los participantes sobre la importancia de practicar una conducción positiva. Así, en función de los hábitos de conducción de cada perfil, se trasladarán, a través de la aplicación, una serie de puntuaciones y resultados acompañados de mensajes que premien o recompensen aquellas conductas adecuadas. También otros que promuevan una motivación reflexiva a través de la psicología del lenguaje en el caso de conductas inadecuadas.
Drive Smart invita a todos sus usuarios a formar parte de este estudio rellenando una breve ficha de datos sobre sus características como conductor, documento que podrán encontrar en la página web de la aplicación drivesmart.es
drive_smart

viernes, 14 de noviembre de 2014

Drones y prevención de riesgos laborales

Iberdrola testea estos días la situación real de los cables que forman parte de una línea eléctrica en las inmediaciones de la localidad burgalesa de Briviesca mediante la ayuda de un octocóptero gestionado con control remoto -de ocho hélices-. Se trata de una experiencia piloto con este aparato, más conocido como dron, que podría ser una realidad próximamente si los resultados son óptimos. Esta medida ayudaría a prevenir en seguridad laboral, además de cortes de luz al consumidor para revisar las líneas y anticiparse a las averías.
De momento, la prueba se realiza sobre 17,5 kilómetros de una línea eléctrica sostenida sobre 92 apoyos o postes. El aparato, conducido por un técnico de la firma, cuenta con una cámara flexible que graba todo lo que avista allí arriba y lo guarda en un disco duro, además de ofrecer una visión en directo que llega a otro punto controlado por un operador de cámara. “Nos permite ver las posibles averías, si falta alguna tuerca o un pasador de la cadena que engancha con los cables. Pero también conocer los puntos calientes mediante una prueba de termografía para detectar cargas de la línea. Lo habitual es que se encuentren entre 26 y 30 grados centígrados.
Así, mientras el dron se eleva por encima de las cabezas de los operarios, siempre con respeto a las medidas de seguridad oportunas, lo primero que hace su pequeña cámara integrada es localizar el número de apoyo, para después mantenerse a una distancia de entre cinco y seis metros de distancia del poste y poder comprobar con certeza la situación del cableado a esa altura. En tres minutos, el apoyo está comprobado.
Sin embargo, al tratarse de una tecnología en pañales existen aún diversas desventajas. Tal y como detalló Eduard Monteira, piloto de dron, el tiempo de la batería no supera los ocho minutos -y se tardan 45 en cargarla de nuevo-, lo que complica el tratamiento en apoyos altos, si bien son cuestiones que mejorarán con el tiempo. Ocurre lo mismo con las condiciones meteorológicas. Así, el octocóptero no volará en días de lluvia ni tampoco cuando se registren velocidades de viento superiores a 25 o 30 kilómetros por hora. Además, cuando los termómetros marcan temperaturas muy veraniegas, los operarios deben tener en cuenta que el aparato consume más batería.
Monteira recordó que en estos momentos se encuentran a la espera de la normativa que regulará el pilotaje de aparatos controlados de forma remota. Además, legalmente necesita un certificado para poder volar de forma profesional.Dron seguridad

Todo queda en vídeo. Junto a Monteira, su inseparable operador de cámara, Óscar Soto. El trabajo de uno no sirve sin el del otro. Soto explica que su cometido en cada revisión es estar atento a las imágenes de vídeo que el aparato envía una vez que está en lo más alto, sobrevolando el poste. Es en ese momento cuando él puede manejar la cámara incorporada y utilizar el zoom para buscar con detalle posibles fallos, desgaste o que los aislamientos estén bien. Eso sí, si alguna de estas piezas no se encuentra en buen estado, será necesario arreglarlo en altura, con técnicos que escalen al apoyo.
El jefe del sector de Burgos de Iberdrola, Eduardo Javier Jubindo, explicó que la firma “aprovecha estas tecnologías que ahora salen al mercado para crear sinergias”. Además, añadió, es coherente con los tres apartados básicos de la política de la empresa: la seguridad laboral, “pues este aparato evitar una revisión en altura de un operario y permite ver zonas del cableado imposible de hacerlo antes”, medio ambiental y la calidad, pues “se anticipa a las averías y mejora el servicio”.
Jubindo vaticinó que en función del análisis y éxito que tenga esta experiencia se intentará expandir al resto de líneas para labores de mantenimiento.
Iberdrola, que revisa el cien por cien de sus líneas una vez cada tres años, a no ser que se realice alguna campaña especial en “lugares críticos de carga”, donde se ejecuta una vigilancia de forma especial en invierno y verano.



Eduard Monteira (d.) es el piloto del octocóptero y Óscar Soto, el operador de cámara. Su cometido en cada revisión es estar atento a las imágenes de vídeo que el aparato envía una vez que está en lo más alto, sobrevolando el poste. Miriam Chacón

jueves, 13 de noviembre de 2014

Increíble operación de rescate de dos empleados atrapados en el piso 69 del world trade center

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Dos hombres permanecieron colgados de la Freedom Tower de Nueva York más de una hora. Uno de los cables de la pasarela en la que estaban los limpiacristales se cortó. Prácticamente en el aire, los trabajadores resistieron hasta el rescate.
Los trabajadores habían terminado de limpiar el exterior del edificio y estaban por subir con la plataforma al techo, pero un cable se cortó  y esta quedó en una posición casi vertical.
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El salario de los técnicos de prevención en el 2014



La revista Safety&Health ha realizado una encuesta de salarios entre los profesionales de la seguridad en el trabajo en los Estados Unidos.
 Alguno de los resultados seguramente os sorprenderán:

  • Sólo el 9% gana menos de 50.000 dólares (unos 40.000 euros) al año.
  • El 32,5%, que gana más de 100.000 dólares al año.
  • La mitad (48%) no tienen subordinados directos, y el 32% tienen entre uno y cinco subordinados.
  • El sueldo depende de múltiples factores. Uno de los importantes es el nivel educativo; mientras quienes tienen solo un nivel secundario de educación, que representan el 14,9% de la muestra, ganan entre 50.000 y 60.000 dólares, los que poseen una formación universitaria completa (cuatro años) entre 70.000 y 80.000 dólares al año y quienes han realizado estudios complementarios (máster, doctorado…) se sitúan entre 100.000 y 125.000 dólares al año.
  • Otro factor aún más decisivo es el nivel del puesto ocupado. Mientras la mayoría de los técnicos sin mando se sitúan por debajo de los 60.000 dólares al año, la mayoría de los que desempeñan tareas de jefatura (manager, executive management) se encuentran por encima de los cien mil.
  • Para el 36% de los encuestados la parte variable de su salario (bonus) depende al menos en parte de los resultados de siniestralidad de su empresa, no siendo así para el 40% restante. Esta situación (la dependencia entre bonus y siniestralidad) se considera justa por el 50% de los entrevistados, opinando lo contrario la otra mitad.
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lunes, 10 de noviembre de 2014

Argentina: Ministerio de Trabajo sanciona a 11 empresas papeleras por faltas en higiene y seguridad

Las inspecciones se llevaron a cabo en ocrubre.
Durante el mes de octubre el Ministerio de Trabajo bonaerense realizó un fuerte operativo de inspección en papeleras de distintas localidades de la Provincia. En total se realizaron inspecciones en 31 establecmientos, 11 de ellos fueron infraccionados por irregularidades en las condiciones de Higiene y Seguridad.
Los puntos que motivaron las infracciones abarcaron la falta de recarga de matafuegos, ausencia de disyuntor diferencial, falta de colocación de barandas perimetrales y de contención. Por otra parte, se intimó a los responsables de los establecimientos a adecuar y reparar sanitarios, desobstruir accesos, presentar mediciones de material particulado, nivel sonoro, puesta a tierra, carga térmica, mantenimiento de auto elevadores, entrega de Elementos de Protección Personal (EPP), instalación de protección de derrames de productos químicos y estudio de carga de fuego.